Variedad y Contrastes
Wednesday, June 25, 2008, 12:44 AM
Me casé.
Así es: lo hice!
Hubiese sido mejor ser más paciente y esperar hasta los 55.
Hubiese sido mejor ser más sabio y esperar hasta los 65.
Hubiese sido peor ser timorato (mejor dicho cobarde) y no haberlo hecho nunca.
Si fuera un cuento una película o una ópera, ella tendría cielos estrellados en los ojos
y ríos de jalea real en la boca.
De hecho es así: Emiko es una catarata de bellezas, pero no es por ésto que me casé con ella.
Me enamoré de su manera de amarme y de sus silencios comunicativos.
Me enamoré de su proceder japonés y de su cabeza “Stravinskiana”
Tan distinta y a la vez tan parecida a mí que desde el primer encuentro no logramos separarnos.
Es decir ella se banca toda mi locura y yo, me vuelve loco la suya. Nos casamos? Dale!



No fue fácil llegar a casarnos: una triste y poco edificante pelea con su ex novio nos trababa y nos sacaba serenidad en los proyectos.
Pero ya está, y estoy escribiendo en viaje a través de Brasil.
Por habernos podido casar y por lograr salir juntos del país, tenemos que agradecer a todos los profesionales a los que involucramos: Andrea, Pablo, Liliana, Néstor y Uriel que trabajaron prolijamente para solucionar todos los problemas. Miren, si necesitan una escribana, un contador, o abogados en Buenos Aires los recomendamos sin ninguna duda. Y con toda la buena onda, agrego también Almirón, el escribano tío de Carolina que me vendió la casa.



Este cuento describe un viaje. Uno de esos viajes que se hacen en ciertas etapas de la vida y que no necesitan de rutas ni de mapas.
Hablo de personas, abrazos, invitaciones, regalos, disponibilidad a ayudar, a compartir, a reir. Buenos Aires en sólo dos años me regaló una casa, muchos amigos y una nueva familia. Emiko y yo, vivimos durante un año y medio en un departamento con terraza que me vendió Carolina.



Le comuniqué a Caro que le compraba el depto de Buenos Aires con una llamada desde Paris. Es algo que te hace sentir bastante globalizado.
No es muy grande pero sí muy soleado y nos gusta mucho.
Queda en el barrio de Congreso, también llamado Montserrat, a una cuadra de la 9 de Julio y a una cuadra y media de Avenida de Mayo. Talvez son las dos avenidas más importantes de la capital Argentina.



Cada mañana la calle donde vivimos en un caos, semáforos que traban a los autos, taxis, camiones, colectivos… bomberos y ambulancias. Cada vez que escucho una ambulancia trabada, pienso siempre en el chico que viaja adentro, en espera de llegar al hospital…
Pero seis pisos más arriba, en nuestro departamento, el panorama es más abierto y el sol brilla hasta al atardecer.



Comimos y recibimos amigos en la terraza que cada día se transforma en nuestra exclusiva playa nudista, mientras que abajo el quilombo de Buenos Aires sigue su alienante ritmo.



El invierno 2007 fue el más frío de los últimos 98 años, hasta nevó, y ese día la ciudad se abrigó de una suntuosa capa blanca.
Pero cuando regresa el calorcito, Capital Federal se transforma y vuelve a ser muy agradable. Te dan ganas de salir, de comer en un restaurante al aire libre, o descansar sobre el pasto en frente al río, tomando una Quilmes bien fría.



En Enero viajamos a Italia para terminar algunos de mis asuntos y sobre todo para visitar a los amigos y a los parientes.
El viaje en auto a través de las bellezas de Italia fue mágico: las ciudades interesantes y el campo un espectáculo, las montañas magestuosas y el mar azul, la comida super rica, y las personas tan cariñosas.
Dormimos unas noches en Auronzo di Cadore, en Monteriggioni y en París.
Era nuestro primer viaje juntos, y fue realmente grandioso.



De regreso a la Argentina decidimos reciclar nuestro departamento y de no ser por una pequeña diferencia en mantener o no la bañadera, el resto quedó como los dos imaginámos.
Quedamos tan entusiasmados con el resultado, que hasta llegamos a pensar en comprar otros departamentos y reciclarlos para revenderlos.



Estuvimos cerca de hacerlo junto a Jack, mi amigo del corazón, y hubiese sido un lindo negocio, pero no fue.
Buenos Aires es una ciudad decididamente fascinante, como demuestra el interés de muchos inversores extranjeros en los últimos años.



Jack y Alessandro vinieron desde Milán por una semana; después de años compartidos juntos en Europa, fue emocionante y divertido reencontrarnos al sur de Sudamérica.
Conocieron San Telmo y Belgrano, Recoleta y Mataderos, La Boca y Palermo: la variedad de realidades que se encuentran en Buenos Aires es fascinante, extrema, interesante: socialmente, culturalmente y arquitectónicamente.



Buenos Aires es la capital de la variedad y de los contrastes.
La Avenida Corrientes es un concentrado de teatros, librerias, negócios, bares y restaurantes. Se puede encontrar de todo y lo mejor de Argentina. La gente se concentra a pasear al sábado y domingo por la noche, pero siempre, repito, siempre está repleta de autos, táxi, colectivos. Esta avenida es de las arterias más importante y entre las más fascinantes, con las luces de carteles de los teatros y el Obelisco que se ve a diez cuadras de distancia.



La descripción anterior es distante miles de leguas del barrio de La Boca, pobre y peligroso (Miguel y yo lo sabemos bien, porque un domingo por la tarde un fulano armado nos aconsejó pagarle en efectivo 200 pesos sin recibo).
Propongo un brindis por todos los ladrones que te roban pero te dejan con vida.



También ocurre que muchos porteños que viven en Villa Devoto, nunca van ni a San Telmo, que es el barrio más turistico y folclórico, considerandolo peligroso.
Buenos Aires ofrece todo y el contrario de todo, y vivir allí significa poder aprovechar de una rica mezcla de culturas, tradiciones, sabores, músicas, colores, y costumbres.



Desde los diques de Puerto Madero, hasta la costanera de Martínez, los barrios, los edificios, las avenidas y los parques, diseñan una ciudad que cambia cada 30 esquinas, que se desarrolla por lo alto y por lo largo, a través de la cuál se puede viajar rápidamente de punta a punta gracias a un perfecto diseño urbano. Todo se mueve entre lo asqueroso y lo lujoso, entre lo agradable y lo reprochable. Siempre repleta de gente amable.
La rica propuesta teatral, las ferias artesanales, los conciertos, los servicios exclusivos, las entregas a domicilios, la calidad de las verduras y de las carnes, el River de los millonarios o “gallinas” y el Boca de los xeneises o “bosteros”, hacen de Buenos Aires un lugar elegible y elegido.



Pero como en cada gran ciudad del mundo, con problemas parecidos y a veces iguales, pegado a la variedad también están los contrastes.
En Buenos Aires mientras que la gente se mueve y trabaja, los piqueteros que sostienen el gobierno cortan las calles y molestan a los demás. No recuerdo en mi vida haber visto, leído, o escuchado de ninguna “protesta a favor de un gobierno” supongo que es un fenómeno que ocurre sólo en Argentina.
En Buenos Aires una ex primera dama sucede al gobierno de su marido como presidenta.
Ya ocurrió en el pasado con Perón y sus dos mujeres: Evita e Isabelita.
Y en el 2007 la historia se repite con Néstor ”el pingüino” Kichner y Cristina Fernández de Kirchner. Es antipático decirlo, pero el sistema Argentino es una democracia que huele a dictadura.


Variedad y Contrastes.
En Buenos Aires mientras miles de personas se buscan la vida en la Villa 31 a 20 cuadras la Presidenta Cristina “Dior” no para de producirse con un traje distinto cada día, y tampoco para de quejarse de que todo el mundo la critica porque es una mujer.
Es decir. No hay solución, por el momento. Y los Argentinos lo sienten.



Hay que expresar un punto importante: yo soy Italiano viviendo en Argentina desde hace tres años. Sé cuanta Italia hay en Argentina. No me siento responsable con respecto a como son los Argentinos, porque no me siento responsable ni siquiera por la actitud de los Italianos en Italia, al revés: la critico, y mucho.



Pero, aunque no me sienta responsable, sí me siento involucrado, me siento parte de este quilombo Napolitano, como la milanesa, que hecha “a la napolitana” por un Italiano suena algo como “una cordobesa a la porteña”. Un quilombo, que aparentemente funciona.



Pero Argentina es así. Está llena de variedad que te enriquece la vida y al mismo tiempo también llena de contrastes que te la complican.
Por ejemplo se inventan problemas: la sal sube la presión y algunos individuos sufren de hipertensión. Solución: sacan la sal de todas las comidas. Así que resulta insípida para todos.
Otro problema: algunos no saben manejar con prudencia y no respetan los limites de velocidad. Solución: ponen lomas de burro en todas las calles. Así que resulta incomodo manejar para todos.
Otro problema peor: manejando en la carretera, inventan que para ser adelantados se pone el giro a la izquierda (!!!). Conclusión: si uno quiere doblar a la izquierda y el de atrás lo quiere adelantar., es un choque garantizado.
Cuidado a manejar en Argentina!!



En Capital Federal el tráfico es caótico: los colectiveros conducen con licencia para matar, los taxistas pasan de todo y los demás conductores apurados y estresados no tienen en cuenta ni respetan las reglas de tránsito. Por lo menos todos respetan el semáforo en rojo.
La policía se la pasa silbando a cada movimiento. Como si el sólo silbar fuese la solución al lío cotidiano.
De todas maneras, la culpa se hecha siempre al otro.



Si el tomate sube de 2 a 16 pesos el gobierno interviene y lo “baja” a 4 y después se luce con el pueblo.
También juega sucio: mientras los productores tienen los mismos precios desde hace años, el gobierno agrega impuestos al los productos, y al mismo tiempo acusa a los productores de vender a precios altos!
Genial!



Mientras que en Barrio Norte se habla cheto y se tratan de “gordo- gorda” en otros barrios escuchás que se dan de “loco” y “boludo” con la sonrisa, y pelotudo-andate-a-la- concha-de-la-re-mil-puta-que-te-parió (y la concha de tu madre!!!) cuando se enojan. Divertido.



En éste desierto tormentoso más allá de los límites de nuestro hogar y de los parques de Palermo, de algunas esquinas de San Telmo, de bares históricos, de modernos restó, se encuentran otros oasis: hablo de la calidad de las personas.



Hablo de los amigos encabezados por Miguel y Simonetta, que están siempre presentes, hasta aquellos que no pude frecuentar como hubiese queridoi (penso a Matías, Mariana, Lore, Carlos, Gabriela, Marcelo, Alejandra, Marcos…), a los profesionales que nos acompañaron para resolver los problemas y - last but not least - los familiares, es decir Eduardo y Mónica, los tíos de Emiko que me recibieron con el corazón abierto y nos apoyaron de muchas maneras, todas fundamentales.
Cada cumpleaños, cada día feriado, cada domingo están felices de recibirnos en su casa y compartir charlas y comidas.



También viajamos a Córdoba para conocer los padres y los Abus de Emiko, pero la onda no fue la misma que la de los tíos. Pasa en muchas familias, no?



Los tíos Aronica/Rivetti, también, son una familia alegre y acogedora. Aunque lamentablemente perdieron el uso del italiano que quedó en los abuelos, son una manada bien tana, entre la cual cito el primo Pablo que este año se transformó en padre y la prima Anita, de peliroja y pilas cargadas a full, me acuerda la heroica mujer del Garibaldi.



Cuentan que al primer Aronica que vino aquí directamente desde Sicilia, fue invitado a un asado por los Tanos que ya vivían en Córdoba. El tipo traía en un sobre, que sin saberlo, era un mensaje mafioso para matar a un fulano que estaba justo allí, en la reunión entre botellas de vino y sonrisas, gozando y creyendo de estar a salvo, bien lejos de Palermo. Demasiada carne daña.



En este último año y medio escribí y publiqué mi primer libro de poesía (Desnudo de Hombre) que – me parece todavía increíble - logré publicar en 5 idiomas distintos.



Cuando en Mayo Marcelo y Fanny vinieron a Buenos Aires, Emiko empezó a interesarse en el vuelo libre. El parapente es uno de los pasatiempos más hermosos que se pueden vivir.
Tratamos de volar pero tuvimos poca suerte en Capital Federal.
Por lo menos para inflar, o solo para poner pequenos vuelitos, viajamos a Las Heras, Olavarria, Balcarce y Cariló.



En Buenos Aires las personas no son tan calificadas ni tienen verdaderos sitios de vuelos. Hay chantas que se creen listos, y yo encuadro en el tano perfecto para estafar….pero esta es una característica constante de los Argentinos.
Pobrecitos, no entienden que la estafa es una profesión creada y desarrollada durante siglos por los Tanos.



De todas maneras vi a mi señora volar en parapente y en diciembre decidimos seguir un curso intensivo en Cuchi Corral. En Córdoba hay muchos profesores buenísimos porque es allí donde se formaron los primeros pilotos: Andy Hediger y Matias Perez, Gustavo Lallana o Mariano Baccola, Toti Lopez o Pablo “El Condor” Kuniss, y otros más.
Raul Rodriguez y Hernan Pitocco, los dos campeones mundial de acrobacia se divertían entre las térmicas veraneas, mientras que yo, con los ojos abiertos, parecía un nene tonto.
Todos juntos, festejamos el primer vuelo de Emiko, en un asado bien Argentino y re ondón.



El profesor fue Carlos Vega el teacher de los teachers, amigo de Marcelo, que nos recibió en su preciosa casa de campo, y por 40 días trabajó intensamente hasta que Emiko realizó sus 9 prolijísimos vuelos, con mucha satisfacción de todos.
El parapente es un deporte preciso. Necesita sumar experiencia y mucha práctica. Ya estamos viajando con nuestras alitas en la Bambi, y ojala podemos despegar en algún sitio de Brasil o de Venezuela.



En Agosto volamos a Cuba, casi un viaje de boda anticipado y para alejarnos del frío de Buenos Aires.
Yo quería conocer los cayos que no pude visitar hace diez años, y recorrer los lugares menos turísticos de Cuba.



Nos encontramos por la segunda vez en el mismo año con Jack que vino con Maurizio, así que, después de tres años, las tres Carabelas Comunistas, estaban de nuevo unidas bajo el caretón del Che Argentino en Plaza de la Revolución.



El viejo Dean nos impidió llegar a Cayo Largo, y nos quedamos una semana entera en la Habana.



La capital cubana es increíble. Su gente es una mezcla de culturas y religiones, actitudes sinceras, cariñosas y al mismo tiempo las más chantas y estafadoras con el turista.



Cuba ya no posee más el ritmo, la alegría, y la onda, que eran tán fascinantes hace 10 años. Las mujeres preciosas y las Buick, Chevrolet y Studebaker de los años 50, todavía forman parte del paisaje de esta ciudad, pero la onda que se respira ya es triste.
Creo que los Cubanos están hartos del sistema y de la revolución. Harían cualquier cosa para generar un cambio. Sólo que el miedo, mejor dicho, el terror, los bloquea y les impide rebelarse.



Mientras tanto el comandante en jefe, comunista, se volvió el más grande capitalista del mundo. A todos los turistas afana el 20% de la guita que entra a la isla. A los cubanos les deja un sueldo popular de 20 dólares cada mes. Y todavía queda gente en el mundo que lo respecta. Para nada un boludo, no es cierto?



La Habana Vieja es el casco histórico y turístico: se está reciclando desde años y se reciclará por años.
Afuera del sector turístico, en La Habana todo es viejo, incluso su gobernante, que de hecho ni se sabe si está todavía con vida.



Desde los barrios ricos de Siboney y Marina Hemingway, donde viven los pocos que gozan del poder, hasta los barrios pobres de Cayo Hueso y el Centro, pasando por el mítico Malecón, La Habana sigue siendo una ciudad inolvidable.
Aunque siempre más rica sólo en contrastes. Los militares tienen todo y el pueblo no tiene casi nada.



No hay Internet, no hay ropa, no hay pan, no hay luz, no hay publicidad. Los grandes carteles al lado de las carreteras transmiten sólo propaganda política. “Fidel aquí”, “comunismo allá” “Chavez aquí”, “revolución allá”. Ellos son lo más y los otros (es decir “nosotros”) somos todos hijos de puta capitalistas e imperialistas.
Rápidamente Jacopo se dio cuenta que Buenos Aires está todavía más llena de contrastes entre ricos y pobres que la Habana misma.



A pesar de que el contraste entre pobres y ricos en Argentina es asqueroso, por lo menos existe una democracia, aunque sea pendeja y boluda, capitalista e imperialista.
En Cuba todavía no existe: de hecho nadie quiere huir de Argentina, mientras que nadie con un cerebro activo quiere vivir un minuto más en Cuba.



De último, en autito viajamos hasta Trinidad, que de lejos es la ciudad más linda de la isla, todavía en perfecto estilo colonial. Un sueño. Como la playa que encontré al sur de la ciudad: “Mi playa”.
Que lástima que por los próximos años seguirá siendo comunista, es decir playa del pueblo, aunque prohibida al pueblo. Desierta. Abandonada. Perfecta.



El 24 de Octubre del 2007, en una ceremonia muy divertida, le avisamos al mundo que ya somos una familia.
Hasta la jueza que nos casó se divirtió mucho. La tía Mónica lloró.
Nos casamos sin querer que nadie se entere, a parte de los dos testigos necesarios Simonetta y Miguel, pero terminamos festejando con veinte personas entre amigos y parientes con una picadita muy simple bajo el sol, en una isla tranquila en el medio de la ciudad, exactamente como lo habíamos soñado.



Pocos días después, en Noviembre vino mi mamá a festejar su cumple, nuestra boda y hacerse un paseíto por la Patagonia. En esos días también caía el cumple del tío Eduardo y de la prima Romi, y los festejamos juntos.



Todos recibieron a mi mamá con cariño y simpatía. Compartimos inolvidables momentos y mi mamá quedó shokeada, porque después de tantos años de rechazo por las personas, encontró una nueva familia que la quiere.
Cuando la vimos partir en el bondi para regresar a Italia, Emiko y yo casi lloramos.
Espero que mi mamá no se olvide de este viaje. Yo no lo olvidaré.



Emiko seguía trabajando como instructora de yoga, y yo disfrutaba de nuestra casita tecnológica. Entre banda ancha y satélite TV, me enteré de lo que pasaba en el mundo y de cómo Italia, madre histérica de Argentina, se iba para abajo, peleándose entre políticos mediocres.



Emiko hizo algunos niveles de italiano en la Dante Alighieri y ya se comunica como la gente. Yo preparaba la Bambi para nuestro próximo viaje a Brasil. Emiko ganaba todas las batallas con su ex, y yo buscaba en Internet barcos que de Fortaleza nos lleven a Panamá.



Vamos a pasar por Venezuela, Colombia y Mexico, y sería fantástico poder reencontrarnos allá con algunos de nuestros amigos de Buenos Aires… Miguel, Simonetta, Lili y Nestor, Marta y Jorge, Alicia, Gregory, Luis, Cecilia, Vivian, Ana y Ari…o todos juntos, porque no?



El 15 de Marzo, luego de 94 años y seis meses de novios, Ivi y Lu se casaron en una ceremonia importante y lujosa, divertida y bien judía. Primero en el Templo de Belgrano, con la voz fuerte del rabino que cantó en hebraicos y muchos fotógrafos para grabar el evento.



Y luego, en una casa de fiestas, con comidas ricas y espectáculos divertidos, con los amigos de Lu muy creativos y copados.
Nosotros la pasamos súper requetebien. El tío Quito tocó La primavera de Vivaldi jazzada al saxófono. La tía Quete parecía una reina. El tío Eduardo estaba orgulloso y elegantísimo. La tía Monica lloró como de manual.
La costumbre aquí es comenzar la comida a la medianoche y terminar a las 7 con el desayuno. Emiko y yo nos rendimos a las 4.30. Somos viejos?



En Enero, en la Valle de Punilla cordobesa, conocimos gente estupenda: Mariapia e Max, Edoardo Averbuj, Feca, Ross, Scott, Jasmine e Seqwoia.
Me arrepentiré por siempre de no haber ido a Ongamira.
Y finalmente, conocimos también alguien que decidió vivir en la Bambi, y que de hecho es un integrante más en la familia: Charlie Bravo, nuestro perro.



Charlie Bravo es el perro más lindo del mundo, sin dudas. Todas las perritas que cruzan las calles se enamoran de él, y algunas biiiip biiiip biiip!!



Juntos, viajamos a Venado Tuerto, a Uruguay e hicimos otros pequeños recorridos para observar su adaptación en los viajes. Es perfecto. Además del más lindo, es el perro más inteligente del mundo. Pero decirlo suena una broma. Así que me quedo pensándolo nomás. Pero los invito a conocerlo.



Sin entrar en detalles puedo afirmar que fue un período rico en conocimientos: desde el estilo de vida porteña hasta la meca del parapente, desde La Bohème del Teatro Avenida hasta el bosque de Cariló, desde la calidez de los Argentinos hasta la vida en pareja.



Las últimas semanas la pasamos organizando el viaje, y entre las despedidas.
Los dos años en Buenos Aires, fueron un periodo intenso, que recordaré por siempre. En este momento, repasándolo no logro hacerme el desapegado y el irónico.
Cada rostro, cada saludo, cada brindis, cada abrazo, los llevo conmigo. Y con Emiko de vez en cuando recordamos los momentos más lindos, y los sentimos cercanos, actuales, fuertes.
Hice de mi vida un viaje, y viajar significa encontrar personas, pero sobretodo significa dejarlas. Entre muchas de ellas, algunas no se dejan nunca, algunas se quieren re encontrar, algunas se querría tener siempre al lado.
Pero esto, el viaje, no lo permite.



La Bambi ya tiene doble tanque de gasoil, batería, frenos y embrague nuevos, la carrocería hecha una pinturita, la cocina eficiente.



Quiero agradecer a todas las personas que trabajaron preparándola: Claudio de Quilmes, Luciano y Walter, (Saraza 1244, chapa y pintura: una garantía de seriedad) Eduardo Azzolina de Berasategui, y por último Raul, de Avendia San Juan, que siempre, siempre, siempre, se demostró un amigo.
Gracias a todos. Y hasta siempre!
En Asunción compraré 6 ruedas nuevas, para viajar con dos auxilios.
Este periodo en Buenos Aires se acabó. Ya es tiempo de reanudar el viaje.



Tengo que agregar un último pensamiento antes de partir. Reanudo el viaje sin saber donde llegaré. Dependo de la Bambi que hasta hoy me acompañó como una fiel compañera. Pero ahora vivo con otra compañera y espero que a ninguna de las dos les agarre celos, sino de última les suelto el perro.